Una plegaria cruda y sin filtros para Tishá BeAv que explora el dolor del exilio espiritual contemporáneo. No desde la teología, sino desde la experiencia de quien se siente abandonado por Dios y aún así no puede dejar de buscarlo. Un texto que atraviesa la rabia, el desconcierto y la nostalgia de una relación rota con lo divino.
Me cansé de cerrar los ojos fuerte, como un niño que espera verte aparecer… y abrirlos, y ver que todo sigue igual.
tisha beav -La niña de mis ojos
- Jack Levy
- 6 ago 2025
- 12 Min. de lectura

"Esto no es poesía. Es la plegaria nunca d el cielo.
Aquí no hay fe ciega ni ateísmo fácil,sólo el grito de quien ama lo que ya no entiende.
Son palabras escritas con rabia de salmo y dolor de profeta, donde cada verso es a la vez acusación y plegaria.
No es un libro sobre Dios. Es el diario de batalla de un alma que se niega a dejar de creer, incluso cuando lo único que recibe… es silencio.
Si alguna vez sentiste que el cielo te da la espalda…aquí vas a encontrar tu voz rota —y tal vez, en sus grietas, una razón para seguir hablando.
🕯️ I. INVOCACIÓN ROTA
(¿Dónde carajos estabas cuando me rompí?)
Dios mío… ¿dónde estás?
No lo digo con enojo.Ya no tengo energía para eso.Tampoco lo digo con fe ciega.Solo lo digo…porque todavía me duele no verte.
Me cansé de buscarte en los rezos.En los libros.En los gestos mecánicos. Me cansé de cerrar los ojos fuerte,como un niño que espera verte aparecer…y abrirlos,y ver que todo sigue igual.
No vengo a gritarte.Ni a reprocharte.Ya pasé por esa etapa.Hoy solo vengo a decirte esto:me cansé.
Me cansé de ser fuerte.De decir que todo tiene un propósito.De explicarle al mundo por qué sigues escondido.
Y no te hablo desde el drama.Esta vez no hay tragedia espectacular. No es el Holocausto,ni un divorcio,ni un diagnóstico terminal.
Tengo un techo.Tengo a mi familia.Tengo salud.
Pero hay un vacío aquí adentroque nada logra llenar.
Y si estar contigo es lo único que da sentido real…¿entonces de qué sirve todo lo demás?
Me levanto cada día,y la vida pesa como una mochila llena de piedrasque nadie más ve.
¿Esto es todo?¿Simplemente seguir adelante,cumpliendo con todo,esperando que algún día…te presentes?
Si tú eres la única fuente de vida verdadera,¿por qué me dejaste aquí, atrapado en esta rutina eterna,sin poder alcanzarte?
Es cada Shabat en piloto automático. Es el café sin sabor. Es rezar sin alma. Es mirar a mis hijos, a mi esposa…y sentirme poco para ellos.
Es levantarme y arrastrarme como si vivir fuera un castigo disfrazado de rutina.
¿Estoy hablándole a un cielo que ya no responde?
Porque siento que me estoy tragando la angustia con saliva,y sonrío…para que nadie sospeche que me estoy muriendo por dentro.
No sé si tú lo sabes.Pero yo sí.
Porque me rompí, Dios. Me rompí en silencio.Y no sé si estabas.
Me enseñaron que eres todopoderoso.Pero cuando más te necesitábamos…ni una señal.
Y sí… sé que esto no suena bonito.Pero es honesto.
Estoy cansado de jugar a que todo está bien.Cansado de fingir espiritualidadmientras por dentro me apago.Cansado de repetir textos que ya no me estremecen.Cansado de buscarte en las palabras…cuando lo único que necesito…es que estés.
Y tengo claro que tal vez estuviste.O tal vez solo me educaron a creerque debía sentirte.
Pero lo que sí sé es esto:me rompí. Nos rompimos.
Y tú…si estabas…no te has hecho del todo presente.
🩸 II. LA NIÑA DE TUS OJOS… ¿TE DEJÓ DE DOLER?
¿Te acuerdas, Dios?
Tú fuiste el que nos llamaste así:"La niña de mis ojos."
No fue una metáfora bonita inventada por poetas.Fuiste tú.Tú dijiste que nos cuidaríascomo se cuida lo más delicado,lo más sensible,lo más amado.
¿Entonces qué pasó?
¿Dejamos de serlo?¿O simplemente… dejaste de mirar?
Porque si alguna vez fuimos tu tesoro…hoy caminamos solos.Y eso duele.
Duele pensar que tal vezya no somos lo que fuimos para ti.
¿Te olvidaste de tu niña?¿O simplemente ya no te duele?
Porque te juro algo:hay algo peor que el castigo.Y es la indiferencia.
Y esto que sentimos…no es exilio. Es abandono. Es silencio. Un hueco donde alguna vez sentí que estabas, y ahora solo hay vacio.
Y hay algo que me duele más que el exilio: olvidar que alguna vez hubo una casa. Duele no sentir lo que se supone que extraño. Duele que ni siquiera sepa qué perdí. Duele más no sentir nada.
¿Tú también olvidaste? ¿O simplemente te alejaste de mí porque ya no soportabas lo que nos volvimos?
Yo no sé si tú me dejaste…o si yo fui quien se alejó primero.
Pero hoy —si es que me estás oyendo—papi, necesito que me lo digas de frente:
¿Ya no te importo? ¿O te importo tanto…que todavía necesitas más rigor?
Porque si aún soy tu niña, tu reflejo,tu ternura…
mírame.
Mírame en mi dolor.Mírame derrotado.Mírame sin máscara.y dime con qué ojos
me ves hoy:
¿los de un padre...o los de un extraño?
Aún me dueles. Y si duele...es porque algo dentro de mí sigue esperando.
No es fe.No es certeza.Es solo eque No puedo dejar de buscarte, aunque no sepa si aun estás.
🌑 III. NO SÉ SI ALGUNA VEZ ESTUVISTE… PERO AÚN TE EXTRAÑO
A veces me pregunto…¿te inventé?
¿Fuiste tú…o fue la necesidad de tener a alguien más grande que yo?
¿Fuiste una voz real…o solo el eco de mi esperanza?
Porque hay díasen los que no sé si estoy hablando con Dioso con un fantasma que yo mismo fabriquépara no sentirme tan solo.
A veces creo que te inventé.Como un niño que se crea un amigo imaginariopara no quebrarse en el silencio.
Otras veces te siento cerca,como si fueras parte de mí…pero no sé si alguna vez estuviste.
No sé si ese día que lloré con los ojos cerradosfuiste tú el que me abrazó…o si fue solo el calor de mi propio cuerpointentando salvarse.
No sé si esa alegría que sentí aquella vez fue tuya…o fue solo dopamina aleatoria.
No sé si te he sentido…o si llevo toda la vida tratando de convencerme de que sí.
Y es cruel.Porque si tú no estás…entonces todo esto fue un juego.Una mentira piadosa.Un cuento que nos contamospara no caer al abismo.
Pero si sí estás…entonces, ¿por qué te escondes justo cuando más te necesito?
¿De qué sirve un Dios infinito…si no se aparece cuando el alma se desangra en lo finito?
¿Qué sentido tiene la Torá, el pacto, los rezos,los nombres sagrados, los días sagrados…si en el fondo…nadie responde?
Y sí…comprendo el concepto del ocultamiento / hester panim. La pedagogía del silencio.P ero hay una línea donde el silencio ya no educa…solo duele.
Y ahí estoy yo.En esa línea.
Dudando si alguna vez fuiste…o si fui yo el que creyó tan fuerte que te hizo real.
Y aun así…te extraño.
Extraño algo que tal vez nunca conocí.Pero lo anhelo como si fuera mi origen.Como si hubieras sido parte de míy me hubieran arrancado.
Es como buscar a alguien que no recuerdas,pero tu alma jura que existe.Como un exilio interno que no sabes cuándo empezó…pero que sabes que nunca terminó.
Y si no fuiste Tú…¿entonces quién?
¿Quién me sembró estos sueños imposibles?
¿Quién me instaló este anhelo de eternidaden un mundo que todo lo rompe?
¿Quién me hizo capaz de amar tanto…si no iba a tener con quién compartirlo?
Yo no pedí venir aquí. No firmé un contrato. No recuerdo haber dicho “sí” a este mundo.
Y sin embargo…aquí estoy.Con este hueco.Con esta búsqueda.Con este Dios sin rostro.
No puedo olvidarte, Dios.Pero ya no sé si te recuerdo…o si simplemente te deseo.
Te extraño.Y no sé si eso te hace real…o solo me hace humano.
🕍 IV. LA TRADICIÓN QUE ME SOSTIENE… Y ME ASFIXIA
La Torá me abrazó cuando no había nadie más. Las fiestas me dieron ritmo cuando la vida era puro caos.Los rezos fueron el único idioma que hablaban mis lágrimas cuando ya no podía hablar.
Pero también…
Me enseñaron a temerte antes que a amarte. A obedecerte antes que a conocerte. A seguirte sin saber a dónde ibas.
Me dijeron que Tú lo ves todo…pero nunca me enseñaron cómo verte.
Me llenaron la boca de rezos…pero no me enseñaron a hablarte desde el alma.
Me dijeron que hiciera Shabat. Pero nadie me dijo qué hacer cuando ni siquiera quería vivir.
Me mandaron a ponerme tefilín. Pero no me enseñaron cómo envolver el alma cuando se estaba cayendo a pedazos.
Y así vivo…
Entre la culpa de soltar…y el cansancio de sostener algo que a veces siento ajeno.
Entre el miedo a alejarme…y el dolor de estar cerca sin sentir nada.
Sigo practicando. Sigo repitiendo. Sigo apareciendo.
Pero no por fe. A veces por miedo. A veces por rutina. A veces solo porque ya no sé hacer otra cosa.
La tradición me sostiene. Sí. Pero también me asfixia cuando no me deja respirar desde lo real. Desde lo roto. Desde este lugar donde ya no quiero parecer espiritual, quiero ser humano.
Y si eso es herejía…entonces que me exilien otra ves del Edén.
Porque Tal vez la fe más pura no es la que cree sin dudar…sino la que duda sin dejar de amar.
Tal vez el creyente más grande no es el que confía…sino el que sigue tocando puertas… aunque ya no crea que se van a abrir.
Yo ya no tengo certezas. Pero sí tengo algo más fuerte: una fidelidad absurda.
Si sigues ahí, prefiero que me encuentres desnudo, sincero, sin tzitzit…pero con mi alma abierta.
🌱 V. ¿SEMBRASTE SUEÑOS SOLO PARA DOLERME?
¿Para qué me diste sueños si no ibas a darme alas? ¿Para qué me sembraste visiones si me ibas a dejar ciego?
No quiero riqueza. No quiero fama. No quiero placeres.
Solo quería sentido.
Solo quería sentir que lo que anhelo…viene de Ti.
Pero cada año que pasa…cada promesa que se apaga…cada intento que no florece…me hace pensar que quizás no era un llamado…sino una trampa.
¿Para qué me mostraste el fuego si lo ibas a poner detrás de un muro de frustración?
¿Para qué me diste palabras si nadie me iba a escuchar?
¿Para qué me hiciste artista del alma si el mundo premia al que grita más fuerte, no al que siente más hondo?
Yo no quería grandeza. Quería coherencia. Quería que lo que arde dentro encuentre una chispa afuera.
Pero tal vez me equivoqué. Tal vez este no era el mundo para almas como la mía. Tal vez soy un error en el sistema.
Porque Tú…Tú que me conoces desde antes que naciera, ¿no sabías lo que me iba a doler?
¿No podías hacerme más simple? ¿Más básico? ¿Menos intenso?
¿Tenías que meterme sueños tan grandes en un cuerpo tan limitado?
Dices que todo es prueba.Pero si esta vida es examen…¿Dónde está la hoja de respuestas?
Porque me estoy quedando sin tinta. Y no sé si lo que escribí…vale la pena ser leído.
⚫ VI. Y SI NO ESTÁS… ¿PARA QUÉ VIVIR?
Ya no quiero seguir si esto es todo. No quiero vivir si no hay verdad. Si todo esto es un juego cósmico sin respuesta, como dijo Moises ¡bórrame de tu libro!.
No me interesa una vida donde tengo que actuar que creo. Donde tengo que sonreír para no preocupar. Donde tengo que levantarme…sin saber para qué.
Estoy cansado. Cansado de seguir por inercia. De fingir esperanza. De ser fuerte solo porque no hay de otra.
Dices que estás en todas partes.Entonces…¿por qué no estás aquí?
Aquí, conmigo. En esta cama que ya no me abraza. En este cuerpo que ya no tiene fe. En este cuarto donde todo está en silencio, excepto mi mente, que grita.
¿Te escondiste?¿Te fuiste?¿Nunca estuviste?
Dame una bendita señal. No para aplaudirte. No para convencerme. Solo para no sentir que estoy hablando con la pared.
Porque si tú no estás, entonces ¿quién me sostiene?
Si tú no estás, ¿por qué no me has dejado caer del todo?
Si tú no estás…¿por qué este dolor no me termina de matar?
¿Será que sí estás, pero callas? ¿Será que este infierno también es tuyo?
Y si no…entonces acaba con esto. De una vez. Hazlo. Termina el exilio. Termina el teatro. Termina mi alma.
Pero si todavía queda algo tuyo en mí…algo real…algo que no se rinde…
muéstramelo.
🕯️ VII. PERO SI AÚN ESTOY LLORANDO… ES PORQUE ALGO EN MÍ SIGUE CREYENDO
Porque si de verdad estuviera muerto por dentro…no estaría escribiéndote esto. No estaría gritándote. No estaría llorando.
Los muertos no reclaman.Los muertos no maldicen.Los muertos no buscan.
Y yo, aunque no entienda, aunque a veces no crea, aunque no quiera seguir…
soy de dura cerviz, necio, sigo hablando, sigo creyendo, sigo amando.
Y eso solo puede significar una cosa: que todavía espero.
Tal vez no en Ti como antes. Tal vez no en mí como antes. Pero en algo. En ese eco que aún vibra cuando te nombro. En esa lágrima que se cae sin permiso cada vez que alguien dice tu nombre en serio. En esa parte rota de mí que sigue tocando a la puerta, aunque ya no sepa si hay alguien adentro.
No es fe. Es necesidad. Es hambre de algo más. Es sed de algo que no sea solo vacío disfrazado de vida.
Si aún te hablo, es porque me niego a creer que todo esto fue una mala broma.Que este amor que cargo no tiene receptor. Que este fuego que me quema no viene de ningún lado.
Y si aún estoy llorando…es porque hay algo en mí que confia que hay alguien del otro lado.
🕯️ VIII. HAZTE NOTAR. NO PARA SALVARME… SINO PARA NO DEJARME SOLO
¿Tú eres todopoderoso?¿En serio?
Entonces no te escondas. No me mandes señales ambiguas. No te disfraces de metáforas, ni me lances el “todo pasa por algo”como si el alma no supiera distinguir entre sentido y anestesia.
Manifiéstate. De una vez por todas.
No quiero creer. No quiero imaginarte. No quiero tener que justificar tus silencios.
Quiero saber que estás. Quiero sentirte como se siente la piel cuando arde.Quiero oírte sin tener que explicar tu ausencia.
Ya me cansé. Me cansé de buscarle explicaciones al dolor. Me cansé de inventarte para sobrevivir. Me cansé de esperar a que algo cambie afuera,cuando por dentro me estoy muriendo.
Si estás ahí…cierra las heridas por donde se cuela la ansiedad que no me deja vivir.
Lucha mis sueños.Pelea mis batallas.Defiende las partes de mí que ya no tengo fuerza para sostener.
Si es verdad que revives a los muertos…revive a todas las partes de mí que ya murieron y perdieron la fe.
Y si todavía quieres ver tu Templo reconstruido…
Hineni. Aquí estoy.Hecho pedazos.Pero aquí.Sin máscaras.Sin religión.Sin certezas.Solo con hambre de Ti.
Gran Arquitecto del Universo…haz de mí tu casa.
Porque sí…tal vez me destruí.Como aquellos templos que ardieron sin remedio.Tal vez caí mil veces.Tal vez me perdí entre escombros que yo mismo provoqué.
Pero nunca rendí la fe.
Soy de un pueblo de dura cerviz.Sí.Terco.Necio.Rebelde.
Pero no de los que se alejan.Sino de los que se quedan creyendo, incluso cuando ya no entienden.
Rebelde contra toda voz que quiera interponerse entre Tú y yo.Contra todo sistema que intente ponerle intermediarios a lo que es directo.Contra todo “representante” tuyo que no sabe mirar con amor.
Soy necio.Pero el necio que te sigue esperando,aun cuando todo dice que no vas a volver.
Soy de dura cerviz…porque no puedo voltear a ningún otro lado.Solo hacia Ti.
Y si este cuello no se dobla,es porque sabe que solo se inclina ante el amor verdadero.
Así que aquí estoy.
No con túnicas. No con méritos. No con títulos.
Solo con esta alma sin filtros.Y este corazón lleno de ti,aunque tú parezcas lejos.
Regresa a casa, Papi.Hazte presente.Hazte real.Hazte nuestro.Hazte mío.
Y sin embargo…cuando todo se calla,cuando ni Tú respondesy ni yo tengo más fuerza para exigir,aparece otro fuego. No el que arde…el que sostiene. Porque antes que yo gritara, otros gritaron. Antes que yo dudara,otros también sangraron por amor a un Dios ausente. Y esa herencia no me salva.Pero me recuerda que no estoy solo.
Así que hoy no te hablo solo a Ti, Dios. Hoy le hablo a los que me precedieron.A los que también te buscaron con el alma hecha trizas…y aun así…se quedaron.
Abuelo…
Tú que rezabas en arameo, tú que besabas los tzitzit como quien besa el alma, tú que te inclinabas ante un Dios que no viste…pero por el que diste todo.
Tú que escondiste tus rezos en la cocina durante la Inquisición.Tú que lloraste Adon Olam mientras tus hijos eran arrebatados.Tú que elegiste morir con el Shema en los labios mientras el humo subía en Auschwitz…
Yo te hablo desde aquí.Desde un mundo que se dice libre…pero vive vacío.
Desde un corazón que heredó tu fuego,aunque ya no sepa cómo sostenerlo.
No vengo a prometerte que voy a creer como tú. Ni a decirte que tengo respuestas.Solo vengo a decirte esto:
Yo también me quedo.
Me quedo aunque no entienda. Me quedo aunque quiera correr. Me quedo aunque esta generación me diga que la fe es un chiste, que Dios es un invento, que el alma es solo química…
Me quedo.Porque tú te quedaste.
Porque tú esperaste hasta tu último suspiro.Porque tú le hablaste al cielo con los nudillos sangrando…
Y aún así dijiste:
Hineni.
Y si tú pudiste cantar entre ruinas…yo puedo rezar entre dudas.
Y si tú entregaste tu vidapor un Dios que parecía ausente…yo puedo entregar mi fidelidad,aunque no me dé explicaciones.
Tu Dios…es también el mío.
No el que los libros explican.Sino el que se esconde en el silencio después del llanto. El que no responde, pero tampoco se va.El que no se deja ver…pero tampoco deja de doler.
Y sí, a veces lo grito:
“¿Dónde estabas?”“¿Por qué no hiciste nada?”
Pero también lo susurro:
“Si aún estoy llorando…es porque sigo creyendo.”
Y entonces entiendo:
La oscuridad también es Dios. No solo la luz.También la ausencia.También el hueco.También el fuego apagado que aún quema.
כי גם החֹשֶך לא יַחְשִיך מִמֶּךָּ“Incluso la oscuridad… no está lejos de Ti.”— Tehilim 139:12
Así que si mis hijos algún día me preguntan qué creo,les diré:
Creo en un Dios al que no siempre entiendo…pero al que no puedo dejar de buscar.
Creo en un abuelo que rezaba en arameo,y me enseñó que hay formas de hablar con el cielo que no necesitan traducción.
Y si este mundo arde…
Que me encuentrecon las manos vacías,con la voz temblando,y con la frente en alto.
Hineni.
Si llegaste hasta aquí con los nudillos sangrando de golpear puertas que no se abrían...si cada palabra de este libro te ha sabido a salmo ahogado en la garganta...escucha esto:
El vacío que hoy te habita no es el fin de la fe. Es la única tierra fértil donde lo sagrado ya no puede mentirte.
No vinieron los ángeles. No se partió el cielo.Pero en el silencio, entre los escombros de todo lo que creíste,algo nuevo respira:
El hueco que no puedes llenares el molde exacto de lo que siempre buscaste.
Quédate aquí. No huyas de este desierto.Deja que la sed te enseñe lo que el agua nunca pudo.Deja que el silencio te recuerde la única oración verdadera:aquella que se hace con las manos vacías.
Y si mañana mueres…que te encuentren con barro en las uñas,de tanto construir altares en medio de la ruina.
Con la voz rota…de tanto llamar a lo que parece que no responde.
Pero de pie —siempre de pie—como un árbol que crece desde la herida misma de la piedra.
Porque esto no era el final.Era el único camino.
Hay algo peor que el castigo. Y es la indiferencia. Y esto que sentimos… no es exilio. Es abandono.
Para llevar
El exilio más profundo no es geográfico: es sentir que Dios dejó de mirarte. Pero si aún duele, es porque algo dentro tuyo sigue esperando.
Mesa de Shabat
- 1.
¿Alguna vez te has sentido 'la niña de los ojos' de Dios… y luego te has preguntado si dejaste de serlo?
- 2.
¿Qué duele más: que Dios te castigue o que parezca indiferente a tu dolor?
- 3.
Esta semana: ¿le hablarás a Dios con honestidad brutal, o seguirás repitiendo palabras que ya no sientes?
Fuentes
- [1]Zejarías 2:12 - 'La niña de Sus ojos' — Tanaj - ProfetasSefaria
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